miércoles, 1 de agosto de 2018

El cano y sus alrededores

                                    por  Joaquín Rodriguez                                                                               A partir de las primeras mercedes de tierra en  siglo XVI la zona próxima o, en la cuenca del rio jaimanita fueron dedicadas a las labores de ganadería menor y paralelamente a la agricultura de sitios y estancias cuya función fundamental era la subsistencia.
 El declinar de la ganadería introdujo, a partir de los años finales del siglo XVI y durante el siglo XVII, grandes transformaciones en la estructura de la propiedad agraria del país. Como consecuencia de ese proceso se produjo una fragmentación de las propiedades en virtud de la demolición de corrales y hatos para convertirlos en particiones para ingenios, fincas, estancias, sitios y potreros con una producción agrícola variada. La producción de azúcar fue aumentando paulatinamente debido al número creciente de ingenios que fueron apareciendo. Desde finales del siglo XVII  el cultivo de la caña había comenzado a expansionarse por determinadas áreas de las actuales provincias de La Habana. En lo que abarcaba la parroquia de El Cano, para finales del siglo XVIII ya eran 21 el número de esas primitivas fábricas de azúcar. Fue en 1587 que se le habían mercedado esas tierras a Martín Gonzales Cano para corral de ganado menor, fundamentalmente Cerdos. El corral incluía parte de la cuenca del rio Jaimanita y  Lindaba con los corrales ojo de agua, guatao  y  wajay.
Area aproximada de los corrales El Cano,Guatao, Bauta (Hoyo Colorado) y Baracoa,
                                
 En enero de 1711 el cabildo de La Habana dio licencia para demoler el corral El Cano y al mismo tiempo  autorizó a Don Francisco del Barco para que construyera un ingenio. La aprobación de esta solicitud demostró que la ganadería extensiva atravesaba por una gran crisis que también se manifestaba en esta zona y que hacía necesaria su sustitución por otra forma de producción agricola. Al convertirse el azúcar en el principal artículo de exportación de la isla, los colonos de la zona se dieron febrilmente a la tarea de cultivar plantaciones cañeras y fomentar ingenios en los alrededores del poblado de  jaimanita. El desarrollo de esa nueva actividad económica propició el incremento de la población y con ella, la fundación del poblado El Cano en 1723. En 1730 allí fue construida una iglesia de madera que posteriormente, en 1765, fue convertida en parroquia, siendo declaradas auxiliares de la misma a las iglesias del Guatao y Corralillo. La parroquia de El Cano llegó a ser una de las que más cañaverales tenía en su área de influencia.
Ingenios y Cafetales que existieron en los alrededores de El Cano

  A continuación  mostramos una lista de Ingenios que existieron por los campos de los alrededores de Jaimanita.                         ingenio  La Palma                                      ingenio Quijano (Tobias)                                  ingenio Santa Ana                                              ingenio Tahoro                                                    ingenio La Pastora                                  ingenio San Francisco                                  ingenio San Antonio del Rosario                Ingenio Cardenas                                                Ingenio Matamoros                                            Ingenio P. Belemitas                                          Ingenio Baracoa                                                  Ingenio Aloy                                                      Ingenio Lucia (Habana)                                    Ingenio Govín                                                 Sólo los ingenios Quijano y Lucia lograron sobrevivir el siglo XIX. El ingenio Quijano paso a manos de Don Manuel Tobias a finales del siglo XIX y su último reporte de producción se hizo en 1913. Por su parte el ingenio Lucia fue modernizándose para convertirse en un central azucarero de dos molinos que funcionó hasta la década del 1990 con el nombre de Habana Libre.                                                                                                                                                                                                                       A finales de la tercera década del siglo XIX (1827) bajó el precio del azúcar y se comenzó a introducir la máquina de vapor en su proceso de producción. Esto motivó que se arruinaran numerosos hacendados dado que introducir la máquina de vapor requería un gasto que no estuvo al alcance de muchos.                                            Entonces los colonos del área de los alrededores de el Cano se vieron forzados a emprender otros tipos de actividades agrícolas para subsistir. Los cultivos de mayor difusión fueron: café, piña, arroz, frijoles, maíz, plátanos, hortalizas, frutas y viandas.                                                                         El Café, que se había introducido en cuba en 1748 por la zona del wajay, estaba ganando terreno entre las preferencias del mercado de manera que muchos colonos se enfocaron en su cultivo como una alternativa a los efectos de la baja del precio del azúcar. Por esos años se desmantelaron muchos hatos y corrales y se destruyeron  muchos cañaverales. Por otra parte y aparecieron muchos cafetales, sobre todo por los alrededores del poblado de cangrejera  (1862entre los cuales estaban:                                                               Los Cafetales; Niña Bonita, Fortuna,  Chirigota, San José,Las Delicias y diamante.
Cafetales  que existieron en los alrededores de Cangrejera

 Lo cierto es que a finales del siglo XVIII (1799) se llevó a cabo una gran explosión en el cultivo del café en tierras cubanas para convertirlo en uno de los principales productos comerciales de la Isla. En 1827 el agro cubano contaba con 2.067 cafetales, y en 1830 ya Cuba era la primera exportadora mundial de café. En 1841 el poblado de El Cano residían 1118  personas. Debido a la naturaleza arcillosa de sus suelos  en ese poblado comenzó a desarrollarse la industria alfarera a partir de 1845
Muestra de parte de la alfareria que se hacia en el poblado de el cano

En el censo de 1846 en El Cano se registraron un total de 1170 habitantes de los cuales,  887 eran blancos, 213 de color libres (indios) y 70 esclavos. Hacia fines de 1858 ya existían 15 tejares, donde laboraban alrededor de 41 maestros alfareros.                                                            A mediados del siglo XIX este poblado llegó a convertirse en uno de los más importantes núcleos alfareros de la porción occidental de la Isla, y con el andar de los años dicha actividad representó la principal fuente de riqueza de la zona                                                                                             

 Según una la división político- administrativa establecida por el gobierno colonial a partir de 1878, se crearon hacia el oeste de la capital los municipios  El Cano, Marianao y Santiago de las vegas. Cada uno con sus respectivos  ayuntamientos y  alcaldes. En el orden judicial, todos estos municipios se subordinaron hasta 1880 al distrito judicial  Bejucal. El municipio  “El Cano” atendía a los poblados de Arroyo Arenas (1790), Barandilla, Cuatro Caminos de Falcón, Jaimanita y El Cano propiamente dicho. Al municipio de  Santiago de las Vegas, se subordinaban los distritos Bauta(hoyo Colorado), Punta Brava y Guatao.                                                                 Hay que destacar que las tierras de los alrededores del poblado de  Jaimanita no estuvieron incluidas en los Hatos y Corrales que se mercedaron en esa zona durante el siglo XVI y XVII.  Es decir, inicialmente fueron tierras realengas que, en su mayoría, fueron siendo ocupadas por colonos, algunos de los cuales,  no tenían permiso para ello. Específicamente el área costera donde se fue desarrollando el poblado de Jaimanita es baja y pantanosa, y por ende, no apropiada para desarrollar cultivos en ella.  Es decir el poblado de jaimanita  evolucionó en un lugar que no era de interés para los colonos que residían por los alrededores.  Eso dio lugar  a que esa pequeña área costera que no importaba a ningún colono comenzara a comportarse  como un llega y pon.Es decir las personas llegaban, escogían un lugar donde construir un rancho y se quedaban a vivir. Ellos  trabajaban, o buscaban trabajo en los alrededores.  De modo que los pobladores de la ranchería  jaimanita fueron personas que trabajaban en los ingenios, los cafetales, potreros, o en fincas productoras de viandas y/o frutas como la piña.                                                                

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